El arte de “recular”

Foto de archivo: Donald Trump, presidente de los Estados Unidos, celebra una rueda de prensa con funcionarios del gobierno para anunciar que está invocando la Ley del Interior
Crédito: Joey Sussman/Shutterstock.com

El arte de “recular”

Publicado por None el 26 Nov 2025

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Según el diccionario de la lengua española la palabra recular significa ceder de su dictamen u opinión, pero también es ir hacia atrás, retroceder, claudicar, desistir. Y aunque no lo reconozca, parece ser uno de los verbos más conjugados por el presidente Trump en estos días.

Por lo menos eso dicen los hechos. La dolorosa derrota en las elecciones locales de este noviembre sin duda lo sacudió y puso de frente a una dura realidad. Por más que insistiera con decir que todo en el país marcha muy bien, el castigo de los votantes logró su objetivo y trajo una “reculada” monumental.

Después de anunciar “con bombos y platillos” su política de aranceles a todo el mundo ha tenido que “echarse para atrás” en casi todo lo que tiene que ver con los productos de la canasta básica. La carne de res, café, te, frutas tropicales, tomates, bananas, naranjas y ciertos fertilizantes se vieron beneficiados, pero sobre todo el bolsillo de los consumidores que sentían un duro golpe cada vez que pasaban por el supermercado.

Pero también tuvo que “recular" con el tema de los seguros de salud. Toda la vida habló mal del Obamacare y dijo que tenía un mejor plan, el cual nunca apareció. Ahora se ha filtrado un proyecto que está trabajando la Casa Blanca para extender por dos años el actual sistema de subsidios para la gente con menos ingresos. Gente que estaba muy asustada por tener que pagar mucho más o, peor, quedarse sin cobertura médica.

En el caso de la relación con el nuevo alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, también el presidente Trump dejó a todos “con la boca abierta” al cambiar su postura 180 grados. Lo acusó de ser un comunista, pidió que no votaran por él, pero terminó viéndolo como su “casi mejor amigo” al ofrecerle su apoyo y respaldo después de unos cuantos minutos de reunión en la oficina Oval.

La política te da sorpresas y sorpresas te da la vida. El “fuerte y duro negociador” que siempre aparento ser, Donald Trump, parece ser cosa del pasado. En apenas 10 meses de su segundo gobierno está demostrando que “recular” o echarse para atrás también es una forma de gobernar y salir adelante. Sobre la mesa tiene otras duras pruebas como su guerra frontal al narcotráfico y más exactamente sobre el peligro que, según él, representa para los Estados Unidos el cártel de los soles como se identifica al gobierno de Venezuela.

Trump ha movilizado miles de tropas y sofisticado equipo militar, entre ellos su más poderoso portaaviones nuclear, muy cerca de las costas venezolanas. Dice que para impedir el tráfico de drogas rumbo a su país, pero muchos lo han leído como la antesala de una acción militar a gran escala para sacar del poder a Nicolás Maduro. Pues allí también ha llegado la hora de la verdad. De saber si lo hace, o si otra vez tiene que “retroceder o desistir” de su plan inicial.

Y qué decir de la situación por la invasión rusa a Ucrania. Trump prometió que en un día podría acabar con el conflicto. Pero todo se quedó en palabras. Ahora con una propuesta de paz presiona y hasta amenaza a Zelensky como si la idea fuera darle gusto a Putin. Pero solo el tiempo nos dirá si se salió con la suya u otra vez le tocó “recular” para avanzar.