Lluvias intensas, tormentas eléctricas, inundaciones repentinas y fuertes vientos forman parte de la temporada de monzones que inicia oficialmente el 15 de junio. Expertos anticipan un verano más húmedo de lo normal y recuerdan la importancia de estar preparados para emergencias.
La temporada de monzones en Arizona está a punto de comenzar y los pronósticos apuntan a que este año podría traer más lluvias de lo habitual. Aunque para muchos residentes las tormentas representan un alivio después de semanas de calor extremo, también pueden provocar situaciones peligrosas que ponen en riesgo vidas y propiedades.
De acuerdo con el Servicio Meteorológico Nacional, la temporada oficial de monzones en Arizona se extiende del 15 de junio al 30 de septiembre. Durante este período, los vientos cambian de dirección y transportan humedad desde el océano Pacífico y el Golfo de México hacia el suroeste de Estados Unidos, creando las condiciones ideales para la formación de tormentas eléctricas.
Un verano con posibilidades de más lluvia
Diversos pronósticos climáticos indican que Arizona tiene mayores probabilidades de experimentar una temporada más húmeda de lo normal. Meteorólogos señalan que las temperaturas cálidas registradas en las aguas cercanas a Baja California podrían favorecer el transporte de humedad hacia la región durante los próximos meses.
Sin embargo, los expertos recuerdan que los monzones son impredecibles. Algunas zonas pueden recibir abundante lluvia mientras otras permanecen prácticamente secas. Lo que sí es común son las tormentas de corta duración pero de gran intensidad.
Los peligros de un monzón
Cuando una tormenta monzónica se desarrolla sobre el Valle del Sol, puede traer varios riesgos en cuestión de minutos:
Fuertes ráfagas de viento que superan las 50 millas por hora.
Tormentas de polvo o haboobs que reducen drásticamente la visibilidad.
Descargas eléctricas frecuentes.
Lluvias torrenciales.
Inundaciones repentinas en calles, arroyos y zonas bajas.
Caída de árboles, postes y líneas eléctricas.
Las autoridades recuerdan que muchos de los incidentes más graves durante la temporada ocurren cuando las personas intentan conducir a través de calles inundadas o permanecen al aire libre durante tormentas eléctricas.
¿Qué hacer si cae una línea eléctrica?
Simulacro de SRP
Crédito: CT
Uno de los riesgos menos conocidos de los monzones es la caída de postes y cables eléctricos debido a los fuertes vientos. Por ello, el proyecto Salt River Project (SRP) realizó una demostración ante los medios de comunicación para enseñar cómo actuar en estas situaciones.
Si una línea eléctrica cae sobre su vehículo, la recomendación principal es permanecer dentro del automóvil. Los neumáticos ayudan a aislar el vehículo del suelo y ofrecen cierta protección contra la corriente eléctrica.
Si existe una emergencia, como humo o fuego que obligue a abandonar el vehículo, los especialistas recomiendan:
Evitar tocar cualquier parte metálica del automóvil.
Saltar fuera del vehículo con ambos pies juntos.
Mantener los pies unidos mientras se aleja del área. (dando brincos con los pies pegados)
Continuar saltando o desplazándose con pasos muy cortos hasta estar al menos a 30 pies (aproximadamente nueve metros) de distancia.
Una vez lejos del peligro, llamar al 911 y reportar la situación
La razón de esta recomendación es evitar que la electricidad utilice el cuerpo como conductor al existir diferentes niveles de voltaje en el suelo alrededor de la línea caída.
Además, si observa un cable caído, nunca debe acercarse ni asumir que está desenergizado. Siempre debe considerarse peligroso.
Preparación antes de la tormenta
Las autoridades de emergencia recomiendan que las familias tengan listo un kit básico que incluya:
Agua potable.
Linternas y baterías adicionales.
Cargadores portátiles para teléfonos.
Botiquín de primeros auxilios.
Alimentos no perecederos.
Documentos importantes protegidos en recipientes impermeables.
También es importante mantenerse informado a través de aplicaciones meteorológicas, radios de emergencia y alertas oficiales durante toda la temporada.
Aunque los monzones son una parte esencial del clima de Arizona y aportan gran parte de la lluvia anual que recibe el estado, también representan uno de los fenómenos meteorológicos más peligrosos del verano. La mejor protección sigue siendo la prevención y la preparación antes de que aparezcan las primeras nubes de tormenta.
Las autoridades de emergencia recomiendan que las familias tengan listo un kit básico que incluya:
Agua potable.
Linternas y baterías adicionales.
Cargadores portátiles para teléfonos.
Botiquín de primeros auxilios.
Alimentos no perecederos.
Documentos importantes protegidos en recipientes impermeables.
También es importante mantenerse informado a través de aplicaciones meteorológicas, radios de emergencia y alertas oficiales durante toda la temporada.
Aunque los monzones son una parte esencial del clima de Arizona y aportan gran parte de la lluvia anual que recibe el estado, también representan uno de los fenómenos meteorológicos más peligrosos del verano. La mejor protección sigue siendo la prevención y la preparación antes de que aparezcan las primeras nubes de tormenta.
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