La tercera eliminación de ¿Apostarías por mí? dejó al público con el corazón dividido. Muchos los veían en la final, otros cuestionaban su estrategia. Lo cierto es que Marcela Ruiz y Salvador Zerboni salieron de la villa fieles a su discurso… y con mucho que decir.
En entrevista exclusiva con Contacto Total, la pareja habló sin filtros sobre su eliminación, las traiciones dentro del juego, la posibilidad de boda —con o sin premio— y el nuevo proyecto que los tiene entusiasmados: un podcast donde prometen mostrar “al villano que también llora”.
“El público es el que manda”
Buena parte de la audiencia los perfilaba como finalistas. ¿Qué pasó?
“Esa pregunta no te la podemos contestar nosotros, queridita… pregúntasela al público”, lanzó Zerboni con serenidad.
Marcela fue aún más clara: “Yo creo que el público es el que manda aquí y están buscando obviamente otro tipo de cosas… tal vez diversión. Yo lo dije desde el principio: no puedo hacer algo que no soy yo. Si les di flojera… pues eso ya es opinión de cada quien. Pero yo no iba a faltar a mis valores ni por nadie”.
Para Salvador, el formato del reality también influyó: “Los reality shows se han hecho para eso, para que tengamos todo tipo de personalidades… hay gente que tenemos una trayectoria y otros que entran sin saber ni idea del formato. Hay muchos que tenemos que perder y otros que no, entonces jugamos de distintas maneras”.
“Yo me divertí muchísimo… pero no volvería”
Salvador Zerboni y Marcela Ruiz desde Brasil durante la entrevista con Contacto Total
Crédito: TelevisaUnivision/ViX
Marcela reconoce que hubo momentos memorables: “Yo me divertí muchísimo con los retos físicos, las competencias, los desafíos… eso me gusta mucho”.
Sin embargo, la convivencia 24/7 fue otro tema. “Soy muy sensible y absorbo mucho. No me gusta estar todo el tiempo hablando ni haciendo chistes. Yo creo que no volvería a hacer una convivencia así 24/7 con tantas personalidades diferentes… respeto todas, pero hay unas que no vibran con lo que soy yo”.
Conclusión: “Ahí quedó una buena experiencia y ya está”.
Regadera limpia, silencio… y traiciones anunciadas
Al salir de la villa, el plan fue simple: “Bañarnos en una regadera limpia, dormir y dormir y dormir”, contó Marcela entre risas. “Y aún así tenemos sueño. Creo que nos está dando más sueño afuera que adentro”.
Ya con el celular en mano, comenzaron a enterarse de rumores y traiciones. Pero lejos de la sorpresa, Zerboni confesó: “Cuando estás listo para ser traicionado, entonces nunca te vas a decepcionar. El 90% de la gente traiciona… yo desde un principio esperé que me traicionaran. Eso fue lo que sucedió. Por lo tanto, no hay decepción”.
Y remató con una frase que ha dado de qué hablar: “La gente está lista a pisar al prójimo por dinero. Y desafortunadamente es la tristeza que ha sucedido en esta villa”.
Incluso aclaró: “Es parte del juego de ellos. La traición no es nuestra”.
¿Revancha desde afuera?
La pareja movió sus fichas desde el exterior y le dieron el voto boomerang a Mario y Brenda Bezares logrando nominarlos para eliminación. Aunque, al parecer, no sirvió de nada porque los nominados se salvaron de ir a eliminación gracias a la intempestiva salida de Tiby y Medina, quienes anunciaron su embarazo.
Zerboni dejó claro que, desde afuera, están dispuestos a seguir participando en el show “… Si estamos invitados a alguna dinámica, por supuesto que vamos a estar ahí metiendo unas bombitas, riéndonos y jugando de parte del público”
Eso sí, también contemplan tomar distancia y no seguir el show a diario por salud mental si es necesario.
¿Y la boda soñada?
Antes de entrar al reality prometieron que, si ganaban, habría una boda soñada. Ahora, sin premio, la pregunta es inevitable.
Marcela pidió calma: “Déjanos primero aterrizar un poquito en la realidad”.
Salvador dijo entre risas: “Perdón, no escuché”.
¿Habrá boda sin premio? Todo indica que el amor no depende del cheque.
“El público no quiere ver amor bonito”
Le preguntamos a la pareja sobre quiénes podrían ser los más opcionados de llegar a la final pero ambos se dicen confundidos. “Entramos creyendo que era un reality de amor… y nos hemos dado cuenta que al público no le interesa mucho si el amor es bonito y si las parejas se llevan bien”, reflexionó Zerboni.
“Estamos perdidos en realidad de quién puede salir adelante”, admitió.
Eso sí, Salvador fue contundente al hablar de otras eliminaciones: “Para mí sí fue injusto que se fuera Raúl y Laura. Creo que tenían mucho que dar”.
El podcast donde “los villanos también lloran”
Lejos de apagarse, la pareja ya prepara su siguiente proyecto: el podcast Marce y Zerboni, una relación real.
“Nos quedamos con muchas ganas de soltar más verdades, de demostrar quiénes somos”, explicó Marcela. “Lo positivo ha sido un gran impacto y hay mucho cariño”.
Pero fue Salvador quien dio el mensaje más poderoso:
“Ayer me preguntaban si era un personaje montado cuando me veían sufrir o llorar con mi mujer. Quiero hacer una invitación a los hombres a que sean vulnerables. Los hombres también lloramos, también sufrimos y también tenemos sentimientos… eso no nos hace menos hombres, nos hace más humanos”.
Y así definió el espíritu del nuevo proyecto: “Quiero mostrar este villano… que los villanos también lloran”.
Marcela y Salvador salieron de la villa, pero no del radar del público. Entre posibles jugadas de revancha, planes de boda y un podcast en puerta, la historia de esta pareja apenas comienza. Como dijo Marcela al despedirse: “Vamos a seguir dando de qué hablar”.
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